Cómo elegir
el tamaño ideal.

La medida correcta hace toda la diferencia.

Una alfombra bien elegida no solo aporta diseño: también ayuda a ordenar visualmente el espacio y generar mayor sensación de amplitud y equilibrio.

Aunque cada ambiente es diferente, existen algunas recomendaciones generales que pueden ayudarte.

Cómo cuidar
tu alfombra.

Línea Lavable

Nuestra Línea Lavable fue pensada para facilitar el uso cotidiano.

  • Limpiá la alfombra con agua fría utilizando una hidrolavadora o manguera de buena presión.

  • Podés utilizar jabón blanco o detergente neutro.

  • Siempre recomendamos lavar la alfombra completa para mantener un color uniforme.

  • Dejala secar colgada, preferentemente al sol.

Importante: Las manchas con base aceitosa, de vino u orina de perro conviene tratarlas lo antes posible. Ante cualquier duda, podés consultarnos.

Línea Lana

Las alfombras de lana requieren un cuidado más delicado para conservar sus fibras naturales.

  • Aspirá regularmente para el cuidado cotidiano. Evitá aspiradoras con cepillos.

  • Limpiá la alfombra con agua fría utilizando una hidrolavadora o manguera de buena presión.

  • Para lavarla, utilizá jabón blanco o detergente neutro. Dejalo actuar y luego enjuagala.

  • Siempre recomendamos lavar la alfombra completa para mantener un color uniforme.

  • Dejala secar estirada, preferentemente al sol.

Importante: Las manchas con base aceitosa, de vino u orina de perro conviene tratarlas lo antes posible. Ante cualquier duda, podés consultarnos.

Kilims

Cada Kilim es una pieza antigua y única, por lo que merece un tratamiento especial.

  • Aspirá suavemente y evitá cepillos agresivos.

  • No utilizar hidrolavadora ni lavado a presión.

  • Evitá la exposición prolongada al sol para preservar sus colores.

Ante manchas o necesidad de limpieza profunda, contactanos para asesorarte sobre el procedimiento más adecuado.